En las instalaciones de aire acondicionado, donde
la demanda de energía se produce en unas determinadas horas
del día, es aconsejable la acumulación térmica
sobre hielo por los siguientes motivos:
Reduce
la potencia (menos del 60%) y el coste de las centrales frigoríficas,
manteniendo el grado de confort.
Reduce
el ruido creado por los compresores, las torres de refrigeración
y los equipos de condensación.
Reduce
la potencia eléctrica de los equipos y su coste.
Reemplaza
los equipos de apoyo tradicionales (compresores adicionales, grupos
electrógenos, etc.) aumentando la fiabilidad general.
Garantiza
la climatización de equipos estratégicos esenciales
o militares, en "posición supervivencia", sin tener
que utilizar equipos de superficie.
Permite
aumentar la potencia de una central de producción sin instalar
compresores adicionales.
Elimina
definitivamente el ruido de la climatización durante representaciones
o congresos.
Reduce
los costes de explotación mediante:
- la reducción de las potencias eléctricas
contratadas
- la reducción de la factura eléctrica
(consumo kWh menos caros)
- la reducción de los costes de mantenimiento
(máquinas más pequeñas, funcionamiento regular).
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